CORPORACIÓN

GRUPO
SEMILLAS


COLOMBIA

Publicaciones

Revista Semillas

Gráfica alusiva a 38/39

Edición
38/39

Revista Semillas

Suscribase por $45.000 a la revista Semillas y reciba cuatro números, dos por año

Equipo Editorial

Comité coordinador
Germán A. Vélez
Hans Peter Wiederkehr
Astrid Álvarez
Margarita Flórez
Fernando Castrillón
Lina Patricia Forero Martínez.
Director:
Germán Alonso Vélez
Editora:
Lina Patricia Forero Martínez
Ilustración portada:
ONIC
Obra contraportada:
Astric Álvarez
Publicación auspiciada por Swissaid

Contexto

Causas de la crisis alimentaria mundial

Elízabeth Bravo, Mayo 15 de 2009, Este artículo ha sido consultado 11541 veces

Cien millones de personas más en el mundo no tienen acceso a los alimentos como consecuencia de la última crisis alimentaria mundial, según el Programa Mundial de Alimentos. El precio del arroz se incrementó en 90% en 45 días, al pasar de US$400 a US$760 por tonelada, alcanzando un aumento récord en el mercado de Chicago. Entre marzo del 2007 y del 2008 el trigo subió 130%, la soja 87%, el arroz 74%, el maíz 53%. También se ha dado un incremento en espiral del costo del aceite comestible, frutas y verduras. Los precios de lácteos y las carnes también han aumentado significativamente. Como respuesta, China, Indonesia, Vietnam, Egipto, India y Camboya han prohibido o restringido severamente sus exportaciones de arroz. Países como Kazajstán, Rusia, Ucrania y Argentina dejaron de exportar trigo. Otros han dejado unas pocas fuentes de suministro para la exportación, principalmente Tailandia y Estados Unidos. Además, la crisis de los alimentos dio lugar a episodios de violencia alrededor del mundo.


Producción mundial de alimentos

El  sector agrícola a nivel mundial tuvo una producción récord de 2.300 millones de toneladas de granos en 2007, un 4% más que el año anterior. La producción de alimentos está aumentando desde los años 1950, especialmente en los últimos 30 años, a un ritmo tan rápido, que ha superado el crecimiento de la población.

A comienzos del decenio de 1960 la producción mundial de alimentos para consumo humano era sólo de 2300 calorías por persona y día, cantidad que estaba distribuida de forma muy desigual. En 1994 había pasado a ser 2710 calorías por persona y día, suficientes para permitir la correcta nutrición de toda la población humana. La producción de alimentos del año 1986 podría haber alimentado, bien distribuida, a 6000 millones de personas y desde hace años la producción supera las necesidades mundiales.

En los países ricos la sobrealimentación llega a ser un problema, pues por término medio se ingieren un 30% más de calorías que las necesarias, lo que produce exceso de peso, aumento de enfermedades como la diabetes o desarreglos del sistema circulatorio. Inclusive, en países de la Unión Europea se subvenciona la reducción de la producción de alimentos por motivos económicos. Mientras tanto hay más de 800 millones de personas que no toman las calorías mínimas necesarias para llevar una vida normal y de estas aproximadamente la mitad toma menos del 80% necesario por lo que están condenados a la desnutrición, el hambre y diversas enfermedades.

 

La especulación en el mercado mundial de alimentos

Una de las causas más directas e inmediatas de la crisis alimentaria es la especulación financiera de los capitales que se protegen de la caída del dólar. El mercado inmobiliario en Estados Unidos y otros países creció de manera vertiginosa y especulativa en los últimos años, creándose la llamada “burbuja inmobiliria”, en la que los fondos vinculados a esta industria son mayores que cualquier otro, y se cotizan en Wall Street. Pero esta burbuja inmobiliaria se pinchó: hubo un caos en la economía de Estados Unidos, y como medida salvavidas, los fondos especulativos se desplazaron al mercado agrícola en la Bolsa de Chicago.

Sobre el hecho que los precios de los alimentos sean fijados por la bolsa de Chicago, Jean Ziegler, Relator de la ONU sobre alimentación expresó:“Es un despropósito que el precio de los alimentos sea fijado por la Bolsa, cuando deberían ser retirados de la especulación. Lo ocurrido entre diciembre y marzo de 2008  fue escandaloso: tras el crack financiero, que provocó más de un billón de dólares de pérdidas en valores patrimoniales, los grandes especuladores emigraron de la Bolsa de Nueva York hacia la de Chicago. Es decir, pasaron de especular y perder con acciones y obligaciones, a hacerlo y conseguir enormes beneficios con materias primas agrícolas, como arroz, trigo, mijo, etcétera”

De esta manera, el comercio de alimentos a futuro, se convirtió en la oportunidad máxima para especular.  El Mercado de Futuro es aquel en el cual se transan contratos en los cuales las partes se comprometen a comprar o vender en el futuro un determinado producto agrícola, definiendo en el presente la cantidad, precio, y fecha de vencimiento de la operación. El comercio a futuro es un disparador de precio, porque la propia idea de transacción a futuro es especulativa.

Alejandro Meneses, de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola, explicó como funcionan los mercados a futuro:“Cuando un productor de trigo sabe que necesita, por ejemplo, 120 dólares por tonelada para cubrir sus costos, pero estima que al momento de cosecha el precio de este cereal no superará los 100 dólares, puede entonces valerse de herramientas especulativas para intentar obtener ganancias o al menos cubrir los costos. Estos instrumentos también pueden utilizarse para intentar elevar los márgenes de ganancias. Pero cuanto más fuerte sea la apuesta, mayores serán los riesgos”.

Añade que: “Un productor de soja no necesariamente debe especular con el mismo cultivo que produce, sino con el que presente más variaciones de precios. Yo podría estar cubierto con trigo y especular en girasol para agregarle precio al trigo”.  Los fondos de inversión controlan ahora entre el 50% y el 60% del trigo comercializado en los  mercados mundiales más grandes. En 2007, el monto de dinero especulativo a futuro de commodities para cereales fue de US$ 175.000 millones, en tanto en el 2000 fue menor a US$ 5.000 millones.

En los últimos nueve meses de 2007, el volumen de capitales invertidos en los mercados especulativos agrícolas se quintuplicó en la Unión Europea y se multiplicó por siete en Estados Unidos. Ese mercado financiero posee una débil regulación a nivel internacional y, por lo tanto, también en la plaza doméstica, lo que está generando dramáticos desequilibrios en los últimos meses en el sensible mundo de los alimentos.

 

Causas de más largo plazo

Hay una serie de elementos que han venido conjugándose desde hace algún tiempo, y que también han agudizado la crisis de los alimentos. Estos han sido impulsados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) y han sido impuestos a través de los programas de ajuste estructural, que se consolidaron con la Organización Mundial de Comercio.

La apertura de mercados y la eliminación de tarifas agrícolas junto con la retirada de la intervención del Estado en la agricultura, ha hecho que varios países del tercer mundo pasan de ser productores y en algunos casos exportadores netos, a importadores de alimentos, lo que ha significado una fuga inmensa de divisas. Europa y Estados Unidos colocaron en estos países sus excedentes subsidiados, haciendo colapsar la producción nacional, y la destrucción de la forma de vida de millones de campesinos en todo el planeta. Los países del tercer mundo  se están especializando en cultivos comerciales de exportación, en desmedro de la auto-subsistencia. 

El FMI y el BM, se han encargado de calificar como “distorsión” del mercado el mantener reservas nacionales, y han promovido las ventajas comparativas para que cada país se especialice en un producto. Por ejemplo banano para el Ecuador, soya para Argentina, flores para Colombia, etc. Es así que en el mercado global se prioriza el uso de los alimentos para animales a costa del auto-abastecimiento de la población. En México se destina por ejemplo a esa finalidad el 66% de la producción y solo el 34% restante es utilizado para nutrir a 100 millones de habitantes.

Se necesitan 700 calorías de grano para producir 100 calorías de carne. Y a nivel mundial, cada vez más se incrementa más la producción de maíz y soya para producir concentrados para alimentación animal. Por ejemplo, en el Ecuador se ha producido un cambio importante en la dieta al acrecentarse  el consumo de pollo en los últimos años, y la proyección es que aumentará aun más. Hasta hace pocas décadas, Haití se autoabastecía de arroz. En 1994, un programa del FMI obligó a este país a liberalizar su mercado, a comprar el arroz barato importado de Estados Unidos y la producción local colapsó: Ahora los precios del arroz aumentaron en un 50% desde el año pasado, y el haitiano medio no puede comerlo. 

 

Los que ganan con la crisis

Ramas de producción agrícola

 Empresas

 Comercio de granos y oleaginosas (soya, maíz, trigo, arroz, girasol)

 Cargill, Monsanto, ADM, Dreyfuss y Bungue, que controlan el 80 % de toda producción mundial

Semillas transgénicas

 Monsanto, Norvartis, Bayer y la Syngenta que controlan toda la producción.  En los lácteos y derivados encontramos a Nestlé, Parmalat y Danone

 Fertilizantes

 Bungue, Mosaic Corporation (de Cargill) Mosaico y Yara.

 Glifosato

Monsanto y Nortox

 Maquinaria agrícola

 Agco, Fiat, New Holland, etc  


Hoy, casi todas las ramas de la producción agrícola están controladas por grupos de empresas oligopólicas y se han beneficiado de la crisis alimenticia. El 14 de abril de 2008, Cargill anunció que las ganancias que había obtenido del comercio de commodities en el primer trimestre de 2008 aumentaron un 86% con respecto al mismo periodo del año anterior. Su presidente declaró  que “La demanda de alimentos en las economías en desarrollo y de energía en todo el mundo está haciendo crecer la demanda de los productos agrícolas, a la vez que la inversión se ha enfocado en los mercados de commodities”. Cargill ha tenido un crecimiento neto de 1.03 billones de dólares en el primer cuarto del 2008. Esto es 86% más que en el mismo período del 2007 (en el que ganó US$553 millones). Esta empresa ha ganado en los primeros nueves meses de 2008,  $2.9 millones de dólares, 60% mas que el año pasado (US$1.71 millones).

Por su lado el informe financiero de otra gigantesca empresa alimentaria, ADM, revela que en el tercer cuarto del presente año fiscal tuvo unas ventas netas de US$18.708 millones, lo que significa un 64% más que en el mismo periodo el año pasado ($11.381 millones). Las ganancias subieron de US$593 millones el año pasado, a $913 millones de dólares en 2008. En su reporte, ADM señala que el aumento en sus ganancias se debe al incremento rápido de los precios de las commodities. Otra empresa que conforma el cartel de las commodities a nivel mundial es Bunge.  En su reporte financiero la empresa anuncia un incremento en sus ventas netas, las mismas que subieron a US$14,365 en el primer cuarto del 2008, que en comparación con el 2007, significó un incremento del 73% (US$8.298)Las empresas productoras de fertilizantes también incrementaron sus ganancias; Mosaic Corporation, de Cargill que controla gran parte de la oferta de potasa y fosfato, duplicó el año pasado sus ganancias. La mayor empresa productora de potasa del mundo, Potash Crop, de Canadá, obtuvo más de mil millones de dólares de ganancias, más del 70% con relación a 2006. Ya que todos los países quieren desesperadamente subir el rendimiento de sus cultivos,a través de las mismas recetas de la Revolución Verde, en abril de 2008, estas dos empresas subieron el precio de la potasa en relación al 2007, en los siguientes porcentajes: Sureste asiático en 40%, América latina en 85%, India en 130% y China en 227%.

 

Otros factores de la crisis alimentaria

Se puede contar con otros hechos más recientes que agudizan la crisis alimentaria, como el incremento en la demanda de productos agrícolas para producir agro-combustibles. La producción de etanol se triplicó entre 2000 y 2007 y al ritmo actual el 40% del maíz se destinará a la energía dentro de una década.  En muchas partes del mundo miles de cultivos y tierras se reconvierten masivamente hacia la producción de agrocombustibles, agregando a esto la actuación de los especuladores que inflan los precios de los alimentos, es  un hecho que indiscutiblemente intensifica la crisis.Según varios analistas el crecimiento en el consumo de alimentos en la China elevó el precio de alimentos. Pero hay otros análisis que demuestran la falsedad de este argumento:  Entre 1990 y 2007 su demanda de cárnicos creció 142%, pero se cubrió con producción interna y hasta se exportaron excedentes.  China cubre su consumo interno de maíz y es un exportador importante (en 2005 exportó 3.5 millones de toneladas). Entre 1990 y 1999 el consumo de arroz pasó de 124 a 134 millones de toneladas; la producción mantuvo el ritmo y China continuó exportando este producto. Después del año 2000 la producción doméstica fluctúa, pero siguió cubriendo la creciente demanda y generando excedentes.

 

Falsas Soluciones

En este escenario, en lugar de realmente entender las causas de la crisis mundial y de tomar las medidas necesarias, por el contrario, se presentan falsas soluciones. Se proponen terapias de “shock”, como por ejemplo la propuesta acerca de incrementar la producción de alimentos, propósito nefasto que requiere de relanzar una nueva revolución verde, con base en semillas genéticamente modificadas y así que los mismos grupos de siempre multipliquen sus beneficios. 

Publicado en Mayo 15 de 2009| Compartir
compartir en facebook compartir en facebook

Recomiende este contenido

Los campos marcados con (*) son obligatorios






Do not fill, please:

Grupo Semillas

Calle 28A No. 15-31 Oficina 302 Bogotá Teléfono: (57)(1) 7035387 Bogotá, Colombia. semillas@semillas.org.co
Sitio web desarrollado por Colnodo bajo autorización del Grupo Semillas
MAPA DEL SITIO | CONTACTENOS