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Acaparamiento de tierras, fen贸meno mundial con presencia en Colombia (1)

Paula Alvarez Roa, Colombia, Febrero 12 de 2015, Este art韈ulo ha sido consultado 2971 veces

Elacaparamiento de tierras, consiste en compras masivas o arrendamiento de grandes superficies de tierra en pa铆ses del sur, donde la caracter铆stica principal es que los gobiernos que tienen problemas de inseguridad alimentaria, llegan a arrebatar tierras agr铆colas fuera de su pa铆s para producir alimentos. Se desplaza entonces la producci贸n de alimentos a otros pa铆ses, donde las ventajas de las condiciones econ贸micas, sociales y pol铆tico-jur铆dicas resultan muy atractivas. En la mayor铆a de casos los inversionistas que compran masivamente tierras, llegan al pa铆s con las semillas, maquinaria, insumos, mano de obra, aprovechan el agua, la tierra y posteriormente embarcan la producci贸n a sus pa铆ses de origen o al mercado global. De todo este proceso se han beneficiado especuladores financieros, fondos de pensi贸n y las grandes empresas alimentarias quienes presionan el precio de los alimentos en el mundo ocasionando una especulaci贸n alimentaria y una 鈥榖urbuja鈥 en los precios de la tierra.

Muchos han llamado a este fen贸meno como el nuevo corporativismo agrario, en el que los Estados en los que se realizan las transacciones en tierras, protegen esas inversiones, tal y como est谩 planteado en los Tratados de Libre Comercio, en los que la seguridad jur铆dica a la inversi贸n resulta lo m谩s importante.

Han sido los fondos de pensi贸n y otros fondos de capitales privados los que han venido comprando masivamente tierras en todo el mundo, son los 煤nicos favorecidos de cambios en la legislaci贸n en materia de propiedad de la tierra y quienes, con el respaldo de instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial (BM), presionan a los gobiernos para que efect煤en dichos cambios. Esta din谩mica principalmente se viene desarrollando en los pa铆ses de Am茅rica Latina, 脕frica y Asia con el fin de producir alimentos b谩sicos, que controlados ahora por el sector privado, consolida y expande un nuevo agronegocio.

Los acaparadores de la tierra en pocos a帽os han adquirido millones de hect谩reas para producir cultivos alimentarios o de agrocombustibles para la exportaci贸n. Seg煤n el BM, para el 2010 hab铆a alrededor de 50 millones de hect谩reas acaparadas, la mayor铆a en 脕frica subsahariana, regi贸n que tiene la proporci贸n de desnutridos m谩s elevado a nivel mundial, con alrededor de un 30% de su poblaci贸n, equivalente seg煤n la Organizaci贸n Mundial para la Alimentaci贸n y la Agricultura, FAO, a 239 millones de personas[2].

Lo anterior se comprende si se tiene como referencia la discusi贸n frente a la crisis alimentaria y la carest铆a de alimentos en el mercado mundial[3], la cual ha conllevado a que grandes compa帽铆as y gobiernos est茅n buscando tierra en todo el mundo para producir alimentos. La FAO, estima que en el mundo hay cerca 2.600 millones hect谩reas aprovechables para la agricultura, que no est谩n siendo utilizadas para cultivos. De ellas, 900 millones est谩n ubicadas en siete pa铆ses: Brasil, Rep煤blica Democr谩tica del Congo, Angola, Sudan, Argentina, Bolivia y Colombia[4].

Este acaparamiento de tierras permite desarrollar varios proyectos no s贸lo para producci贸n de alimentos para el consumo humano, sino tambi茅n producci贸n de forrajes para animales y agrocombustibles. Los principales cultivos son ma铆z, soya, palma aceitera y ca帽a de az煤car, pero adem谩s de eso las adquisiciones de tierras est谩n vinculadas a explotaciones forestales industriales, aprovechamiento y uso intensivo de agua, venta de 谩reas protegidas y de los recursos gen茅ticos, proyectos minero energ茅ticos, mecanismos para compensar la emisi贸n de carbono (por ejemplo, REDD[5]) y la mera especulaci贸n con el precio de la tierra.

No es casualidad que el acaparamiento de tierras se est茅 desarrollando principalmente en pa铆ses de 脕frica y Am茅rica Latina, la disponibilidad que a煤n tienen esos pa铆ses en materia de tierras y de fuentes de agua resultan muy atractivas a los inversionistas, pero adem谩s las condiciones sociopol铆ticas y jur铆dicas que los gobiernos de estos pa铆ses brindan para atraer y darle seguridad a las inversiones agr铆colas son tan favorables que inclusive van hasta el lamentable hecho de garantizar alimentos para otros pa铆ses a costa del hambre de su poblaci贸n local.

 

驴Qu茅 pasa en Colombia?

En nuestro pa铆s quiz谩s la primera persona que advirti贸 sobre el fen贸meno de acaparamiento de tierras fue el Contralor General de la Rep煤blica en el per铆odo 2006-2010, Julio C茅sar Turbay, quien denunci贸 el marcado inter茅s de inversionistas y algunas potencias extranjeras de comprar grandes extensiones de tierras y t铆tulos de explotaci贸n de los recursos naturales nacionales. Afirm贸 que 鈥渟e tienen evidencias sobre ese proceso que adem谩s de la soberan铆a, pondr铆a en peligro la seguridad alimentaria de Colombia鈥[6]. Advirti贸 que Arabia Saudita cre贸 un fondo de inversi贸n por 800 millones de d贸lares para hacer alianzas estrat茅gicas con agricultores de 脕frica y Am茅rica Latina orientado a garantizar la seguridad alimentaria del principal productor de petr贸leo del mundo. El Contralor dijo que se trata de una especie de colonizaci贸n agr铆cola que puede traer severas consecuencias ambientales y m谩s pobreza para muchas comunidades.

Recientemente se ha se帽alado este tema por el Congresista del Valle del Cauca, Wilson Arias, quien desde el a帽o 2010 a la fecha en importantes debates de control pol铆tico sobre la problem谩tica de tierras, ha planteado la din谩mica de compra masivas de tierras por parte de empresarios nacionales y extranjeros, principalmente en la regi贸n de la Altillanura, mostrando justamente lo inconveniente del modelo que se quiere desarrollar copiado del Cerrado Brasilero[7] y el papel del Estado en la provisi贸n de bienes y servicios en beneficio del sector privado.

Precisamente en el marco de las discusiones del Congreso de la Rep煤blica, cuando se tramit贸 el que es hoy el Plan Nacional de Desarrollo (Ley 1450 de 2011), el Congresista junto con otros, se帽alaron lo perjudicial de levantar la prohibici贸n de adquirir m谩s de una Unidad Agr铆cola Familiar, UAF,[8] y fomentar la conformaci贸n de Zonas de Desarrollo Empresarial en tierras bald铆as de la naci贸n. Puesto que ello significa desconocer el derecho de campesinos de escasos recursos as铆 como de los ind铆genas y afro descendientes al acceso justo y equitativo a la propiedad de la tierra rural, y, por otra parte, la UAF como mecanismo para prevenir la inequitativa distribuci贸n de la tierra y su fraccionamiento.

El tama帽o de la UAF fue considerado el mayor obst谩culo para la expansi贸n agroindustrial durante el gobierno del Presidente Alvaro Uribe, por ello intent贸 abolirla en tres ocasiones, a trav茅s del Estatuto de Desarrollo Rural, que declar贸 inexequible la Corte Constitucional; luego mediante un acuerdo del Instituto Colombiano para el Desarrollo Rural, Incoder, que se retir贸 por ilegal; y por medio de una solicitud de un concepto del Consejo de Estado, que fue negado y que exig铆a una reforma legal[9].

Pero en este gobierno, por la v铆a del Plan Nacional de Desarrollo, se incluy贸 en el cap铆tulo de agricultura la flexibilizaci贸n de la UAF y hoy es Ley de la Rep煤blica. Este gobierno logr贸 en un solo acto legislativo, lo que el gobierno anterior intento por tres v铆as diferentes, fracasando en cada una de ellas.

Por otra parte, en el documento del Banco Mundial Colombia 2006-2010, una ventana de oportunidad, el tema central radica en lograr que la tierra se flexibilice, el Banco determina: 鈥溾n el caso de los agricultores peque帽os, hay vulnerabilidad en la tenencia de tierra que se deriva del conflicto armado y la falta de t铆tulos de propiedad. En estas condiciones, hay pocas posibilidades para acceso de tierra a trav茅s del mercado, lo que obstaculiza su movilidad como factor de producci贸n鈥.

El uso eficiente de la tierra requiere condiciones que faciliten la movilidad de los derechos de propiedad, de modo que la tierra pueda utilizarse en actividades m谩s productivas y por usuarios m谩s eficientes. De all铆 que el BM oriente la pol铆tica de tierras resolviendo el problema de la tenencia de la tierra y respectiva formalizaci贸n de la propiedad.

En Colombia seg煤n el BM se requiere claridad en los t铆tulos y formalizaci贸n de la propiedad, sin esto no habr谩 un mercado de tierras. Para ello entre el a帽o 2011 y el 2015 la meta de formalizaci贸n de predios rurales es de 1.5 millones de hect谩reas en terrenos bald铆os, que mediante cr茅ditos con el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, y BM por valor de 150 mil millones de pesos, aspira a ejecutarse.

Entonces con estos dos elementos, formalizaci贸n de la propiedad y flexibilizaci贸n de la UAF, se beneficiar谩n grandes empresas, tanto nacionales como extranjeras, que tendr谩n seguridad en sus inversiones en tierras y al ser eliminada la UAF por parte del gobierno, se quita lo que para empresarios resultaba una 鈥榦bst谩culo a la inversi贸n鈥, con esto podr谩n hacerse a vastas extensiones de tierra sin ning煤n problema. De hecho, seg煤n se conoce, hay una fila de empresarios que pueden acceder a miles de hect谩reas para producir ma铆z, soya, ca帽a de az煤car, plantaciones forestales en la Altillanura.

 

Mercado de tierras y acaparamiento

La regi贸n de la Altillanura colombiana es, seg煤n el Ministerio de Agricultura, la 煤ltima gran frontera agr铆cola que le queda al pa铆s con algo m谩s de siete millones de hect谩reas, comprende los departamentos del Meta, Vichada, parte de Casanare y parte de Arauca. En esta zona se quiere implementar el modelo del Cerrado brasilero, regi贸n del vecino pa铆s que tiene grandes similitudes de suelos con la altillanura y que requiri贸 de grandes inversiones para su consolidaci贸n, as铆 como una gran suma de recursos en gasto p煤blico en investigaci贸n, infraestructura y otros bienes p煤blicos.

El Ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, ha se帽alado que la Altillanura ser谩 uno de los proveedores de la gran despensa mundial, Colombia es de los pocos pa铆ses que tiene tierras para utilizar en la expansi贸n de una frontera agr铆cola y tiene capacidad para mejorar sus tecnolog铆as y rendimientos, 鈥渟omos uno de los varios jugadores en el mundo para proveer alimentos que van a ser muy demandados鈥[10]. Y es en esa regi贸n en donde se viene desarrollando el acaparamiento y mercado de tierras en el pa铆s con mayor fuerza, principalmente en tres sectores: energ茅tico, agroindustrial y forestal.

En el caso del sector energ茅tico, el gobierno de Santos adjudic贸 78 bloques para explotaci贸n de hidrocarburos. Ser谩n asignados a 40 empresas entre nacionales y extranjeras 鈥(鈥) con lo que espera captar una inversi贸n de m谩s de 1.643 millones de d贸lares en los pr贸ximos tres a帽os (鈥) Entre las compa帽铆as beneficiadas con las adjudicaciones figuran Ecopetrol, Hocol, Montco Energy Sucursal Colombia, Talisman, Shell y Repsol, entre otras.

Las 谩reas adjudicadas est谩n situadas en distintas zonas del pa铆s que van desde San Andr茅s, La Guajira y los Llanos Orientales, hasta Putumayo (鈥) las 10 millones de hect谩reas se agregan a las 48 millones de hect谩reas en donde actualmente se est谩n explorando o explotando hidrocarburos鈥[11]. As铆 mismo, a octubre e 2009 se hab铆an entregado concesiones mineras sobre 8.5 millones de hect谩reas y estaban solicitadas m谩s de 30 millones de hect谩reas principalmente por empresas multinacionales[12].

En cuanto a la agroindustria su desarrollo en la Altillanura tiene dos razones importantes seg煤n la Corporaci贸n Colombiana de Investigaci贸n Agropecuaria, Corpoica, la primera es la oportunidad que tienen unos pocos pa铆ses con tierras disponibles para atender la demanda creciente de alimentos, entre los cuales se encuentra Colombia, la segunda raz贸n es que se ha desarrollado un trabajo de muchos a帽os que habilita el inicio de la explotaci贸n de este territorio[13]. Por esta raz贸n empresarios de la China, de Argentina, multinacionales como Cargill[14], inversionistas brasileros, consorcios de Italia y Espa帽a, el grupo econ贸mico de Luis Carlos Sarmiento y Santodomingo, el Ingenio Manuelita, Sindicato antioque帽o, entre otros, han invertido en el sector agr铆cola para desarrollar cultivos de soya, ma铆z, palma de aceite, y caucho. Y en el sector forestal, en donde se presenta un aumento de 115% del 谩rea destinada a plantaciones, y ser en la actualidad uno de los de mayor potencial de expansi贸n[15], el prop贸sito es entrar al mercado de certificados de reducci贸n de emisiones, por su papel en la captura de CO2, como parte de los llamados 鈥渟ervicios ambientales鈥. Los departamentos de Meta, Arauca, Casanare y Vichada, suman 8.300.000 hect谩reas aptas para la forestaci贸n y reforestaci贸n comercial[16].

El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural ha venido adelantando gestiones de acercamiento comercial, para despertar el inter茅s de reconocidos fondos como World Forest Investment, Four Winds Capital Management, Eagon Lautaro S.A, Hancock Natural Resource Group, Green Crow Management Services, Global Forest Partners, Global Emerging Markets Forestry Fund, IBIS Assets Management y Forestland Group y Forestland Group; que manejan activos forestales por m谩s de US$11.000 millones[17]. Tambi茅n otras compa帽铆as han llegado como la Sierra, empresa chilena con cerca de 17.000 hect谩reas para la explotaci贸n forestal, en Antioquia y Forest First, una de las empresas reforestadoras m谩s grandes de Estados Unidos, quien le notific贸 al Gobierno Santos su inter茅s en desarrollar un proyecto de m谩s de 10 mil hect谩reas entre Arauca y Vichada[18].

Como se observa, la din谩mica de inversiones y de acaparamiento de tierras en el pa铆s ha venido creciendo, la tendencia es que aumente mucho m谩s en los pr贸ximos a帽os, debido al escenario descrito anteriormente: formalizaci贸n de la propiedad y dinamizaci贸n del mercado de tierras que se est谩 haciendo desde el gobierno nacional; entre otras cosas como respuesta a la demanda por tierras que se est谩 desarrollando en el mundo, 谩vido de alimentos y del control de recursos naturales (tierra y agua). Para los pa铆ses de capitalismo dependiente, como Colombia, est谩 discusi贸n es central en la medida en que sus gobiernos han cifrado su futuro en las inversiones agr铆colas a gran escala y empresarios locales y extranjeros, han encontrado un escenario propicio para el desarrollo de sus grandes agronegocios.

Publicado en Febrero 12 de 2015| Compartir
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